Un estado en Brasil teme los impactos del fracking, usado en la explotación de esquisto

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Sonido de camiones pesados, yendo y viniendo por la ciudad, día y noche. Fue a través de ese movimiento poco común que los habitantes de la región sudeste del estado de Paraná, en la región sur de Brasil, supieron que se estaban realizando estudios en el subsuelo en búsqueda de gas de esquisto, un gas natural que se encuentra en capas profundas de la tierra. Las prospecciones fueron realizadas a fines del año pasado por la empresa Global Geophysical Services (Servicios Geofísicos Global), que las justificó diciendo que estaba levantando datos geológicos y geofísicos del subsuelo de los municipios de la región.

El miedo de la población es la extracción por fracking, método de fractura de rocas para explotación del gas. Los problemas del método son los impactos ambientales y sociales de ese proceso: hay contaminación de los niveles freáticos de agua y también del suelo. Hay relatos de daños en plantaciones y rebaños en áreas próximas a las zonas de explotación del gas en Argentina y en los Estados Unidos.

Ilustración sobre la aplicación del método fracking (Reproducción/No al Fracking Brasil)

De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE), Brasil ocupa el 10º lugar en la lista de estimaciones de reservas mundiales. La mayor concentración de gas de esquisto en el país está en la Cuenca Sedimentaria del Paraná, que abarca los tres estados de la región sur: São Paulo, Mato Grosso do Sul y Goiás.

“La empresa vino diciendo a los agricultores que ellos podrían tener una mina de dinero en la propiedad, ya que tendrían derecho a las regalías si hubiese explotación del gas. Vinieron con todo el discurso de que la explotación traería desarrollo y nosotros no conocíamos ese método, fuimos descubriendo poco a poco lo que significaba”, recuerda Lisa Loss ingeniera agrónoma del equipo técnico de la Asociación de Estudios, Orientación y Asistencia Rural (ASESOAR) que también integra el movimiento contra el fracking en la región. Ella resalta que los pozos de explotación tienen una durabilidad de cerca de tres meses, período en que las regalías son pagadas. “Después, sólo quedan los daños para la comunidad”, opina.

Impactos de explotaciones próximas

En licitación realizada al final de septiembre por la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), 287 bloques fueron ofertados, de los cuales 177 tenían algún tipo de inconveniente ecológico, de acuerdo con informaciones del periódico O Globo. Apenas 37 bloques fueron rematados, incluyendo áreas en el estado de Mato Grosso do Sul (MS) que integran la Cuenca del Paraná. Lisa comenta que incluso aunque que no haya explotación en el estado de Paraná, si el método fracking fuera usado en MS habrá impactos. “Hay estudios que registran lluvia ácida en un radio de 80 kilómetros del lugar donde es usado el método fracking”, informa.

Ella comenta que en Argentina también hay áreas en las cuales están siendo realizados estudios para extracción del gas de esquisto que están próximas al sudoeste paranaense y también traerían consecuencias negativas para la región. “Nuestro miedo no es solo por la entrega de nuestros lotes, es porque estamos siendo cercados”, dice la ingeniera.

“Con el método fracking es muy factible contaminar las aguas del subsuelo, porque hay varios informes de filtraciones de productos tóxicos durante la extracción”

Entre los mayores impactos enumerados por Lisa, en caso de que el método sea empleado en MS, está la contaminación de las aguas del Rio Paraná y del Acuífero Guaraní, la mayor reserva de agua dulce del mundo. “Con el método fracking es muy factible contaminar las aguas del subsuelo, porque hay varios relatos de filtraciones de productos tóxicos durante la extracción”, dice.

Ley estatal

El diciembre de 2016, Paraná se volvió el primer estado brasileño en prohibir el fracking. La ley estatal nº 18.947/2016 suspende por diez años las licencias ambientales para cualquier actividad de perforación o explotación con tal método.

Rasca Rodrigues (Partido Verde) fue uno de los diputados responsables por presentar el proyecto de ley, aprobada por unanimidad por la Asamblea Legislativa. Él explica que eso se debe a la combinación de aspectos económicos (porque perjudicaría áreas importantes para la productividad agropecuaria del estado), sociales y ambientales. “Actualmente Paraná tiene una posición muy fuerte con relación a ese método”, considera el diputado.

Los movimientos sociales de la región tienen recelo de que la ley estatal sea superada por una ley federal. “Nuestro miedo es que, con esta coyuntura en la cual se acentuaron las licitaciones, haya una nueva ley que vaya por sobre la ley estatal y las municipales”, informa Lisa. Los movimientos reivindican la prohibición de la explotación por fracking con una ley federal, al mismo tiempo, actúan junto con las cámaras municipales para presionar por la creación de leyes municipales que dificulten la explotación por ese método. De acuerdo con el movimiento, de los 42 municipios de la región, 24 ya aprobaron leyes contra el fracking y en otros seis están en tramitación.

Brasil de Fato

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