Desde Brasil: Energía ¿para qué, para quién y cómo?

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¿Cuáles son las consecuencias de aquello que se nos propone y vende como “desarrollo”, como “progreso”? A menudo se anuncian grandes sumas de inversión y obras de infraestructura para beneficio de los intereses de la nación cuando son unos pocos los que terminan recogiendo el fruto de nuestras riquezas. Aún más, la promoción sin regulación de actividades extractivas como la minería, el gas y el petróleo y la alteración del equilibrio natural por la actividad de la construcción, golpea de lleno en el bienestar de nuestras comunidades, que a veces acaban expulsadas de sus hogares para beneficio del interés privado.

¿Qué lugar le cabe al movimiento popular y cómo podemos hacer para presentar respuestas alternativas escuchen las voces de nuestros pueblos? Es un desafío global que requiere sumar voluntades y experiencias de todos los rincones de Latinoamérica y el mundo.

Con ese propósito es que, del 1 al 5 de octubre, la ciudad brasileña de Río de Janeiro albergó el 8° Encuentro Nacional del Movimiento de Afectados por las Represas del Brasil (MAB, por sus siglas en portugués). Con alrededor de 4 mil asistentes y la presencia de delegaciones de 19 países, nuestra compañera, Saymar Limonche, estuvo en representación de la Corriente Revolucionario Bolívar y Zamora para compartir la experiencia del movimiento popular venezolano.

En el encuentro estuvo el compañero y ex presidente del Brasil, Lula Da Silva, quien aprovechó para hacer un reconocimiento hacia el pueblo de Venezuela por su resistencia frente a la injerencia de los EEUU. Además, hubo un lugar dedicado a la solidaridad con Venezuela y Cuba ante las amenazas e injerencia del imperialismo norteamericano.

Defender la soberanía sobre nuestra gran riqueza

El MAB es un movimiento popular de base que se ha propuesto organizar a toda la población amenazada o afectada por represas, en su mayoría hidroeléctricas.

Las represas afectan a comunidades campesinas, indígenas, pequeños agricultores, trabajadores sin tierra, pescadores, “ribeirinhos” (comunidades que viven a orillas de los ríos) y “quilombolas” (comunidades negras), buscadores de minerales y también poblaciones urbanas. En Brasil, más de un millón de personas son expulsadas de sus tierras y hogares por la forma actual en la que se construyen las represas. El MAB lucha para garantizar los derechos de estas poblaciones a la tierra, con 20 años de historia en la apuesta por construir un nuevo modelo energético, alternativo y popular para Brasil.

Sonia, compañera del MAB, nos describió la motivación que empuja al encuentro: “La elección del lugar no fue casual. En Río de Janeiro se encuentran las sedes de las principales empresas estatales y federales, principalmente Petrobras, que el martes 3 celebró su aniversario. El tema central que convocó el encuentro fue “Agua y Energía con Soberanía” y la distribución de la riqueza con control popular. Esto implica pensar la defensa de la soberanía sobre nuestra gran riqueza que es el petróleo. Junto con Venezuela somos una Arabia Saudita, tenemos casi 800 mil millones barriles de petróleo. Por eso decidimos estar acá para decir que este petróleo es nuestro, que es del pueblo brasileño y tiene que servir para su desarrollo.”

Además, del 6 al 8 se realizó el Tercer Seminario Internacional de la Transición Energética hacia un proyecto energético popular. El encuentro fue iniciado con un análisis acerca de la geopolítica de la energía.

Para Sonia, lo que debe resaltarse respecto de la posición de debate es que “que no estamos en contra del desarrollo, sino que nos preguntamos ¿energía para qué, para quién y cómo? Esto lleva a discutir un proyecto energético popular donde los bienes naturales, la fuerza de trabajo de los trabajadores y todo lo que sea público permanezca sobre control popular.”

Del seminario han participado un total de 120 personas de delegaciones de 24 países, incluyendo a EEUU, Canadá, Francia, Alemania, Uganda, México, Honduras, Venezuela, Perú, Colombia, Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Guatemala, entre otros. Además, se contó con la presencia de la Plataforma Obrera y Campesina de la Energía, articulación que el MAVI lleva construyendo desde hace años con los trabajadores del sector eléctrico brasileño, que hoy enfrentan despidos y la precarización de su labor.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

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