Táchira: la fuerza comunal contra la burocracia y la violencia

0
117

Táchira ha sido epicentro de la violencia durante los meses de abril, mayo, junio y julio: trancas, ataques a cuarteles, asedio a poblaciones durante días. No es la primera vez que ocurre, en el 2014 el cuadro había sido similar. Se trata de un punto clave en la guerra. Pero no todo lo que sucede en ese estado de frontera está relacionado con el paramilitarismo y la escalada insurreccional. En esa zona del país existe un entramado de comunas que viene surgiendo y consolidándose. Son 75 en total, rurales y urbanas, articuladas, por ejemplo, en el Bloque Nacional de Comunas, con propuestas para la economía, la política, contra la violencia. Jennifer Castillo, de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, explica en qué situación está la fuerza popular en el estado.

¿Cómo es la situación política de las comunas en Táchira?
En la comuna se concentran todos los sujetos históricos, es la que crea la dinámica política propia en su ámbito geográfico. Los integrantes de la comuna, sus estructuras, las asambleas, permiten un contacto directo que ya perdieron en algunos casos las instituciones y las figuras formales del Estado. Es el encuentro directo, son los que promueven, ejecutan los planes de desarrollo, es la autocapacidad, donde la gente se siente corresponsable, tiene capacidad, se siente líder, autor intelectual del sueño colectivo. Hay espacios donde falta fortalecer, pero hay otros donde se crean las normas, los reglamentos, donde se debate en común qué y cómo se quiere en el territorio, hay una gaceta comunal, y eso es ley.

El Estado por su parte ha creado una barrera con el poder popular, por temor, porque piensa que las comunas lo quieren desplazar, o porque siente celos político, porque una comuna se moviliza y debate todo el tiempo. Si un alcalde de cualquier sitio del país quiere seguir en sus funciones, su mejor gestión sería apoyar a las comunas, tomar en cuenta los planes de desarrollo de las comunas, que se hagan las asambleas en los territorios comunales, que se vea que es corresponsable en la creación del poder popular. Las comunas perciben esa barrera cuando hay un proyecto de tres años y no se ha ejecutado y le dan vueltas, los mandan a hacer diez mil cosas para poder recibirles las carpetas, no toman en cuenta los planes de desarrollo y mandan a hacer las obras sin pedir opinión si eso quiere el territorio comunal, prefieren darle los proyectos a las empresas privadas antes que las ejecuten el poder popular. Ese divorcio entre institucionalidad, estructura formal del gobierno, y las comunas, eso ha debilitado la revolución. El llamado es a que la estructura formal reconozca las comunas porque nosotros reconocemos la estructura formal.

¿Cómo es la situación económica de las comunas en Táchira?
Existen 43 comunas rurales, se basan en lo agrícola-pecuario, sobre todo hortalizas, porque el estado cuenta con mucha montaña, y otras, en la parte de llano, son ganaderas y de cría de cachamas. Las comunas urbanas por su parte se basan en textil, marroquinería, bolsos, carteras, chaquetas, todo lo que tenga que ver con cuero, así como empresas productoras de alimentos.

A pesar de que ha habido varios intentos, la economía comunera está débil, y es porque no se ha concentrado el plan del Estado en darle la cadena de producción completa, se le da al productor el crédito para sembrar, pero no se le da la materia prima. Además, el dinero que termina quedando en el capitalismo, las mismas empresas que venden los insumos, semillas, alimentos concentrados, se fomenta más al capitalismo, y el comunero muchas veces queda frustrado. Hay también muchas experiencias exitosas donde los comuneros han luchado y han mantenido la producción en todos los tipos, sea de manufactura, agrícola. Creo que la cosa es el método con que el Estado ha intentado fortalecer las comunas, que no se ha basado en toda la cadena. También está el tema de la distribución, la comercialización, para que el producto vaya directamente al consumidor y no sea llevado por un intermediario que es el que le sube el precio.

Todo eso tiene que verse en la medida en que se quiera apoyar al productor, que la comuna como tal tenga el beneficio, logre ser dueña de un espacio en común para sembrar, que existan empresas mixtas con el Estado.

¿Cómo está la situación de violencia en el estado?
A pesar de que en general de Venezuela considera Táchira como un pueblo opositor, hay personas revolucionarias, chavistas, dispuestas a hacer lo que sea por defender la revolución. La debilidad que hubo con las guarimbas se pudo haber evitado cuando las comunas asomaron la posibilidad de que esto iba a pasar, cuando avisaron de la situación en la frontera, que los sitios donde se mantiene el mercado principal del estado, el que suministra el alimento a muchas partes de Venezuela, está asediado por el paramilitarismo. No se escuchó la inquietud que tenían los comuneros, y las comunas son las que mantienen el vínculo más cercano con el pueblo y saben.

Ahorita pareciera que estamos en un mundo de paz y no creo que sea por mucho tiempo, creo que se están organizando más, porque no ha cambiado, los paramilitares siguen estando en los mismos espacios, los opositores también, y la situación política tampoco ha cambiado.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Comentarios

SIN COMENTARIOS